Escribes una dirección, pulsas Enter y en menos de un segundo pasan muchas cosas por detrás. Este es el viaje, contado sencillo, y al final cómo arreglar los fallos más típicos.

Tu ordenador no entiende nombres

Tu equipo no entiende ejemplo.com; solo entiende números: las direcciones IP, como el teléfono de cada máquina en internet. Lo primero que hace es averiguar qué número corresponde a ese nombre.

El DNS: el listín de internet

Para eso pregunta a un «listín» llamado DNS (Domain Name System): ¿cuál es la IP de ejemplo.com? El DNS responde con la IP del servidor. Por eso a veces ves abajo «resolviendo servidor»: es justo este paso.

La petición y la respuesta

Con la IP, tu equipo llama a ese servidor y le pide la página. El servidor contesta y manda el contenido en trocitos que tu navegador junta y dibuja. Todo en milésimas de segundo.

¿Y si el DNS falla? La web no carga aunque el servidor esté bien. Es un fallo muy común.

Cómo cambiar el DNS (y arreglar webs que «no abren»)

Cambiar a un DNS rápido y fiable suele arreglar páginas que no cargan y a veces acelera. Los más usados: Cloudflare 1.1.1.1 y 1.0.0.1, o Google 8.8.8.8 y 8.8.4.4.

En Windows: Configuración > Red e Internet > tu conexión > Editar DNS > Manual > IPv4 > pon 1.1.1.1 y 1.0.0.1.

En Android: Ajustes > Red e internet > DNS privado > escribe one.one.one.one (Cloudflare) o dns.google.

En iPhone: Ajustes > Wi-Fi > (i) de tu red > Configurar DNS > Manual > añade 1.1.1.1.

En el router (afecta a toda la casa): entra a 192.168.1.1, busca los DNS en la sección de Internet/WAN y pon los de Cloudflare o Google.

Comprobar que funciona

Abre la consola/terminal y escribe nslookup tecnotactil.com: debe devolver una IP. Si responde rápido, el DNS va bien.

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